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por machango
Alguien se ha encontrado una pequeña caja extraviada en cuyo interior se escondía una reveladora notita que podría hacer tambalear el país. Los rumores también apuntan a que dicho receptáculo traía adjunta una pegatina en la que se podía leer "caja de pandora de la corrupción".
Los que ya han leído el contenido afirman que dichos datos podrían ser el hilo del que tirar hasta llegar a un pozo negro, muy negro, en el que alcaldes, concejales, constructores especuladores y banqueros de muchas regiones de España nadaban hasta hace poco sin rubor alguno.
Ayer de momento, del pozo salió un nombre que estaba en boca de todos: Miguel Zerolo, alcaldísimo de Santa Cruz de Tenerife. El juez Garzón le señala como posible culpable de un delito de cohecho en actividades relacionadas con el Forum Filatélico y el Parque Marítimo de Anaga, del cual el primero es propietario del 90% de las acciones. Y junto a él a Suárez Trenor, Presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz, empresa asesora del ayuntamiento y gestora del Puerto, que se ha dedicado a abandonar deliberadamente para favorecer la existencia del controvertido Puerto de Granadilla. Más negra aún parece la implicación del Presidente de la Asociación de Vecinos de San Andrés, con la playa de Las Teresitas y todas sus influencias e intereses de fondo.
Los días pasados supimos cosas de Telde, la única corruptela que se ha podido conocer por una prensa regional maniatada por sus propios intereses y temores partidistas, que la obligan a centrar su objetivo en las presuntas corruptelas del Partido Popular. (Otro día analizaremos las influencias de la prensa local y cómo afecta al tema que el periódico más leído de Tenerife abra hoy con el titular: “Zerolo reafirma su honradez”). También explota Mallorca, donde el Gobierno Balear suda tinta ante la posibilidad de que los fiscales buceen en las brutalidades urbanísticas y fiscales que se hayan podido cometer. Por no remontarnos a Marbella, donde aún no existe un alcalde en toda regla.
De momento, Coalición Canaria reacciona apartando a Zerolo de la corporación municipal para colocarlo "muy arriba en el Parlamento", según Paulino Rivero, una forma de apartarlo hacia donde menos pueda salpicar un hipotético escándalo. Un secretito a voces: se barajan los nombres de Jose Bermúdez y Marisa Zamora para la alcaldía, aunque el primero es el que más opciones tendría. (Porque lamentablemente, y por muchos escándalos no parece que el resto de los partidos tengan la más mínima oportunidad de arrebatarle la alcaldía a los de siempre…).
Y como dice un colega, "otro de la cantera" saltó ayer a la palestra: el concejal de CC de San Miguel de Abona, en Tenerife, que "importaba prostitutas". Angelito.
Crucemos los dedos para que sigan mirando en el pozo negro de esa aparentemente pequeña caja de pandora pero que esconde un fondo muy, muy largo y escabroso y les levanten la alfombra. Con dos cojones.

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por machango
Son más de 7000 los pacientes que ya han acudido a la consulta del doctor Enrique Meléndez Hevia en Tenerife para recibir los mágicos polvos que arreglan el cuerpo entero, adelgazan y hasta acaban con la impotencia, o eso dice el propio cientÃfico. Más de 7000 almas que han puesto su salud en las manos de un bioquÃmico que lucha contra el Servicio Canario de Salud por comercializar los famosos Factor 1 y 2, aminoácidos que unos consideran un medicamento, otros unos nutrientes y los más, el único tablón al que agarrarse en la deriva de sus problemas de salud.
Empecemos por el principio. Los polvos del doctor Meléndez están compuestos por los aminoácidos Glicina y Ã?cido L-Aspártico, que completan los botes de Factor 1 y 2, respectivamente, que el bioquÃmico comercializa. Ambos forman parte de los aminoácidos no esenciales, esto es, aquellos que se encuentran en el cuerpo humano pero que no son generados en una cantidad suficiente y han de ser ingeridos por medio de algunos alimentos. Ambos, además, colaboran en mejorar algunos aspectos funcionales del organismo: la Glicina ayuda a incrementar el nivel de Colágeno en los músculos y por tanto, a mejorar la fuerza, rendimientos musculares y articulaciones, por lo que se recomienda a pacientes con dolencias óseas, reumáticas y cervicales; el Ã?cido L-Aspártico, por su parte, ayuda a generar Insulina, que se encarga de acelerar el proceso de combustión de la grasa acumulada en el organismo, los hidratos de carbono, y por tanto a adelgazar. Parece mágico, y a tenor de las respuestas de los miles de pacientes, asà debe serlo. No obstante, resulta imposible hoy en dÃa encontrar un solo consumidor no ya descontento, sino que no haya visto cumplidas con creces sus mejores expectativas. Es más, se dice, se comenta (que dirÃa el inefable Jose MarÃa GarcÃa), que altos cargos del mismÃsimo Gobierno Canario ya los consumen.
EL NEGOCIO
Sin dudar de las intenciones benéficas y humanitarias que se encuentran tras el desarrollo de tan presuntamente beneficioso producto, es innegable que aquà también se esconde un importante interés económico. Multipliquen: si cada bote cuesta 50 euros, se consumen dos por paciente cada dos o tres meses y ya van más de 7000, algunos de ellos tratados desde hace docenas de meses… (Yo ya me perdÃ). Si ustedes siguen con la cuenta, ahora súmenle lo que se puede obtener con la licencia internacional de la patente de un producto de estas caracterÃsticas (¡¡acaba con los problemas óseos y la obesidad!!). Y aún hay más. TodavÃa hay que añadir todos los beneficios derivados de la franquicia que el doctor Meléndez abrirá al abrigo de la empresa que planea crear, Nutrición y Metabolismo S.L., que de momento suponemos se establecerá en las islas donde, a modo de Nature House, ofrecerá soluciones dietéticas con doctores especialistas para expender los polvos. Lo han adivinado, esta gente se va a hacer de oro.
Sólo un escollo. Como en todo gran negocio, existe una gran competencia que no está dispuesta a ceder su mercado. AsÃ, los endocrinos, muchos de ellos con consultas privadas y grandes fortunas amasadas a costa de ayudar a adelgazar al personal, están viendo como se reduce considerablemente su número de pacientes. Ya se rumorea que este poderoso lobby (asentado en influencias de familias de esa secta que es el Opus), está ejerciendo una presión brutal sobre la ConsejerÃa de Sanidad del Gobierno de Canarias para frenar a Meléndez.
Qué curioso, por otra parte, que ya en 2004 el Hospital Universitario de Canarias encargara a algunos cientÃficos el estudio de “La actividad antitumoral de nuevos análogos sintéticos de aminoácidos”, o lo que es lo mismo, la generación de aminoácidos artificiales para uso terapéutico. Con la intención, claro está, de “ceder” la patente a una farmacéutica privada… LA CUESTIÓN MORAL
Ahora bien, negocios aparte, hablamos de una magia de cuya repercusión a largo plazo aún desconocemos. Ningún paciente de Meléndez, ni siquiera su propia esposa, a quien aplicó la primera el tratamiento para acabar con una artrosis, ingiere los polvos desde hace más de 5 años, por lo que aún no sabemos si sus pacientes podrán, por ejemplo, observar dentro de 15 años cómo les nacen antenitas verdes en la frente. Quizás por ello el Servicio Canario de Salud se ha cubierto las espaldas tratando de dar un toque de atención a Meléndez amenazando con retirar sus polvos del mercado y recomendando a la población que no los consuma, aún consciente de que el bioquÃmico no considera su producto un medicamento, sino un alimento, un nutriente natural que no tiene carácter farmacológico.
AsÃ, se deriva una conclusión totalmente extremista en torno a la figura de Meléndez: dependiendo de sus resultados futuros, el bioquÃmico podrá ser el próximo Ramón y Cajal o el mismÃsimo Doctor Menguele…
¿PodrÃa usted vivir tranquilo los próximos años pensando en lo que podrÃa pasar con las vidas de las 7000 personas que consumen un producto cuyos efectos secundarios a largo plazo desconoce?
Yo, desde luego, no.
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por Qk
Ni siquiera la energÃa eólica, un sistema ‘limpio’ de obtención de potencia eléctrica, se salva del ansia multiplicadora de los empresarios. El pasado 23 de noviembre de 2004 y el 7 de marzo de 2005, se producÃan sendas denuncias por presunta corrupción en el concurso de asignación de potencia eólica elaborado por la ConsejerÃa de Industria del Gobierno canario, que en aquel entonces estaba en manos del Partido Popular. Los nombres de Celso Perdomo, antiguo director general de Industria, Wilebaldo Luis (este, además, ya contaba con nombre de mafioso) empresario vinculado a CC y, nada menos que José Antonio MartÃn y MartÃn, presidente de la Audiencia Provincial de Las Palmas, son nombres claves para entender una trama que ha dado y dará que hablar en este paraÃso de la corrupción que es Canarias.
Fueron el gerente de Promoción Internacional de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Francisco Cabrera, y el empresario y ex director comercial de Siemenca SL, Alberto Santana, los primeros que pusieron la voz de alarma denunciando ante los tribunales tráfico de influencias y de información privilegiada en torno al concurso que debÃa elegir quien se llevarÃa el ‘caramelito’ relleno de dinero que supone el negocio de la energÃa eólica.
A partir de la denuncia de Santana, la policÃa empieza a hacer averiguaciones sobre una trama de contactos que pretendÃa conseguir que diferentes empresas concurriesen al concurso con la seguridad de aparecer en el listado de adjudicatarias de potencia eólica. Vamos, una trama de las de libro, pero con la extraña utilización del correo de la empresa como prueba principal de estos contactos. Y digo extraña porque, ¿a quién se le ocurre utilizar el correo del curro para recabar apoyos ilÃcitos para un concurso público?
Se están perdiendo las formas corruptas en Canarias, o quizás es que está tan extendida esta práctica que ya ni se preocupan en no dejar huellas. Como no podÃa ser de otra manera, un experto en estas artes del delito a gran escala, José Miguel Suárez Gil, el presidente de la Cámara de Comercio de Las Palmas (Zorro Plateado como lo llaman con cariño algunos medios), está presente en toda esta trama (a través de familiares tan directos como su hijo, que trabaja en una de las empresas ‘favoritas’ del Gobierno) pero, sorpresa, no hay de qué acusarle.
INFORMACIÓN
Al parecer, el meollo de la cuestión está en la empresa que regenta Wilebaldo Luis, que para darle más celeridad al reportaje, a partir de ahora le llamaremos con el apelativo cariñoso de Willi. Willi era el responsable de una empresa (Gesco) que, según el empleado que lo denunció, era una tapadera para poder dedicarse al fraude fiscal, a la recepción de subvenciones públicas, a la emisión de facturas a la Cámara de Comercio y "a corromper a los cargos polÃticos y funcionarios públicos persiguiendo un único objetivo: el lucro personal de unos pocos mediante el fraude y la corrupción en contra de los intereses de nuestra sociedad". El pobre hombre, claro está, lo negó todo y se echó a llorar, literalmente, cuando vio sus fotos en la prensa.
Según publicó Canarias 7 el pasado domingo 29 de enero, además de las personas nombradas existen otras diez que podrÃan estar implicadas en este tráfico de información privilegiada y ruego de favores públicos. Al parecer, la policÃa cuenta con e-mails y escuchas telefónicas bastante comprometedoras en este sentido, asà como el rastreo de unas posibles comisiones por la recepción de estas informaciones y favores que se gestarÃa presumiblemente en cuentas en Luxemburgo, que como es chiquitito, parece que allà nunca te cogen.
UN JUEZ CORRUPTO
Pero si pensaban que todo esto era lo suficientemente complicado como para no entenderlo, ¿que pensarÃan si les digo que a toda esta trama también se suma la denuncia de trato de favor de nada menos que José Antonio MartÃn, presidente de la Audiencia Provincial de Las Palmas? ¿Cómo entra este hombre también en la trama eólica? Pues a través de nuestro amigo Wili, que está en todo.
Según cuentan los periódicos, Wili intentó alcanzar el favor de este juez (este Wili pidiendo favores a todo el mundo, ¿a cambio de qué?) para que hiciera lo posible en el caso de los hermanos Bornia Bordón, investigados por narcotráfico. Pero esto necesita una explicación a parte.
Julio y Rafael Bornia Bordón son dos hermanos que se relacionan con el presidente de la Audiencia Provincial porque, según cuentan los periódicos, el primero fue absuelto de un delito relacionado con drogas por una sentencia en la que era ponente el propio MartÃn, mientras que el segundo se encuentra en prisión provisional por su relación con dos delitos por narcotráfico y blanqueo de capitales. Para este hermano también descarriado era para el que el amigo Wili intentaba encontrar el favor del presi.
Con lo cual, nos queda un nada desdeñable caso de corrupción a dos bandas que, de probarse como ciertos los hechos denunciados, deberÃan dar paso a una crisis institucional sin precedentes en la Comunidad Autónoma. Aunque nos da en la nariz que va a ser que no, porque nuestros listos, pero despistados polÃticos, en un ejercicio de poca vergüenza institucional han solicitado (los tres a la vez y más de un año después de las denuncias) una comisión de investigación para que no se esclarezca nada, que es para lo que sirven estas cosas.
Mucho nos tememos que, dada la fama de bananera (aparte, claro está, de nuestros sabrosos plátanos) que tiene esta república canaria, todo quedará en alguna que otra detención y/o dimisión de algún chivo expiatorio, mientras que quedará, como siempre, flotando en el viento, la más que notoria impunidad del delito que apesta nuestro aire. Y eso no hay molino de viento que lo difumine.
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por Jose Dezkiziao
Deberia haber una catalogación en el nuevo Código Penal, que por otra parte, no deberÃa existir, para los chorras múltiples, y de esa manera, condenar al ostracismo a los papafritas que como el director de un periódico tinerfeño al que no quiero ni nombrar se dedican a decir chorradas con la única intención de ser más chorra de lo que ya lo es.
De verdad, me parece hasta una chorrada que haya que escribir sobre otra chorrada que dice otro chorra, porque al final le estamos haciendo el juego al hablar de tonterÃas que no valen la pena.A mà me parece que en el mundo en el que vivimos, y al que por cierto, va camino de quedarle poco de existencia, no hay que estar hablando ni escribiendo de gilipolladas de cómo se llama o no un paÃs, una capital, una provincia, un municipio o una isla.
No hay ni pocos problemas en este planeta como para dedicar folios y folios a semejante estupidez, y más aún cuando cada vez somos más distintos en cualquier parte donde vivamos porque la multiculturalidad está ya inmersa en todas las poblaciones del mundo. Los nombres de los paÃses y sus escalas inferiores ya no tienen sentido. Ya no son españoles todos los que viven en España, ni franceses todos los que viven en Francia, ni estadounidenses todos los que viven en Estados Unidos, sino al contrario, hay gente de montón de paÃses distintos en casi todos los paÃses del planeta, y por tanto, no tiene sentido ni importancia alguna cómo se le llama o no a un sitio concreto por muy grande o pequeño que éste sea.
Además, dedicarle tiempo a estas historias nos lo quita de cuestiones verdaderamente importantes, como unirnos todos los que queremos cambiar este mundo para intentar arreglarlo en la medida de lo posible y dejarnos de hablar y hablar, y pasar de una maldita vez a actuar. Siempre he creÃdo que la mal llamada y presunta democracia, y su presunta también libertad de expresión, nos ha envuelto a todos hasta un punto que perdemos segundos, minutos, horas, dÃas, semanas y hasta meses, y lo que es peor, a veces hasta años, en debatir sobre chorradas múltiples que en realidad no nos llevan a ninguna parte, sino a despistarnos de que si pasamos a la acción contra los poderes fácticos y económicos podrÃamos cambiar algo, no digo todo, pero sà algo.
En este punto es donde creo que tenemos que estar todos de acuerdo para no perder ni un puto minuto en hablar, debatir y discutir sobre chorradas como la del chorra ése y dedicarnos a través del correo electrónico por ejemplo a coordinar acciones que preocupen a los poderosos de este catastrofista planeta.
Si no pasamos a la acción y seguimos hablando y hablando sin parar sobre tonterÃas, llegará un momento en el que cada vez se hará más realidad aquel libro de Huxley sobre el mundo del futuro, un mundo en el que ni siquiera hablaremos, sino que sólo pediremos el ‘soma’ como alimento para convertirnos del todo en instrumentos de la cadena de producción mundial y consumista que es hoy este planeta.
Lo siento por los que esperaban que en este artÃculo me dedicase a responder al chorra del periódico tinerfeño con argumentos más o menos válidos, que los hay, pero creo que no vale la pena, y por eso, desde mi ordenador me limito a escribir lo que pienso, y es que si no hacemos algo todos juntos, que por lo menos cada uno y cada una haga lo que crea necesario y conveniente para conseguir que este mundo multicultural deje atrás los estereotipos de los nombres y de los calificativos y adjetivos porque lo que es trascendental ahora es que los pocos y la minorÃa que creemos necesario apostar por un giro radical en este putrefacto sistema de vida lo hagamos de verdad y con todas nuestras ganas.
No es una utopÃa, para nada, lo que pasa es que esto nunca se ha hecho, nunca se hace, y lo que es peor, nunca parece que se hará porque los poderes polÃticos y económicos se han encargado muy bien de dividirnos en paÃses, banderas, fronteras, equipos deportivos, fronteras, autonomÃas, provincias, ciudades, pueblos e islas, y asà nos va, creyéndonos incluso a veces que tenemos capacidad de decisión sobre las cosas cuando la verdad es que somos elementos de una cadena multinacional de seres humanos que nace, crece, se reproduce y muere sin hacer nada por arreglar y cambiar este puto mundo, salud y suerte.
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por De Sicca
Hay ocasiones en las que uno se avergüenza de que, con los problemas de futuro que se nos plantean a los jóvenes, nuestros medios de comunicación se preocupen por determinadas gilipolleces. Recientemente, me llegó un reenviado en el que el amigo Gravessen recomendaba leerse el editorial de El DÃa del pasado domingo 15 de enero. Recordemos que este periódico, aunque nos cueste (y duela) creerlo, es el diario tinerfeño de más tirada… (espero que por el interés que despiertan sus medallitas de la Virgen de Candelaria y no por su profesionalidad periodÃstica). Este artÃculo, por llamarlo de alguna manera, se afana en un apasionante y urgentÃsimo debate para el futuro de Canarias. Alguna piva responsable pensará… "pues en la polémica sobre el Puerto de Granadilla, en la patética inversión autonómica en Cultura e Investigación o en la saturación de nuestro sistema sanitario"… Un muchacho concienciado podrá decir "…pues en la precariedad del empleo, la corrupción polÃtica y empresarial o la violencia de género". Siendo más realistas, en una resaca de domingo la mayorÃa pasarÃa gustosamente de El DÃa, del editorial y de la madre que le parió, pero bueno, para no joderme la historia supongamos que le gustarÃa que se opinase sobre…el garrafón o que los baretos laguneros chapen a las cuatro de la madrugada. Vamos, los tÃpicos problemas que ocupan (o deberÃan ocupar) los editoriales de la prensa. Pues no amiguitos/as.
A este surrealista diario lo que realmente le preocupa e indigna es la “equÃvoca y falsa como insolidaria y perversa” denominación de “Gran” Canaria. Les molesta su nombre… si, si, y se quedan tan a gusto, sin mosca alguna oye. Aunque les voy a comentar las mejores jugadas del artÃculo les recomiendo, si no tienen problemas gástricos y les importa poco perder 5 minutos de sus vidas, que se lean esta obra cumbre de reflexión polÃtica y saquen sus propias conclusiones . El problema que plantea el texto es que, históricamente, la isla de enfrente se llamaba “Canaria” y todos vivÃamos felices y contentos. Sin embargo, hace un par de siglos, “los absurdos, pero astutos, mandamases” grancanarios decidieron ponerle el apelativo de “Gran”. Y, obviamente, este catastrófico hecho supone actualmente un despojo para Tenerife ya que reduce nuestro mercado turÃstico. Debido a este adjetivo, siempre según El DÃa, peninsulares y extranjeros piensan que “Gran” Canaria es la isla principal del Archipiélago y Las Palmas la capital de Canarias, con lo que por alguna especie de atracción fálica van a saco a los hoteles de esa isla falsamente “grande” y pasan de las demás.
Como es lógico, esta estrategia responde a la envidia propia de los dirigentes polÃticos canariones, que tratan de quitarnos nuestra parte del pastel. Ante semejante injusticia, surge la reivindicación de quitarle el “Gran” a la isla redonda como “un sentimiento que florece en el pueblo tinerfeño. Como crece la rabia y la indignación por todos los despojos, desequilibrios e injusticias cometidas en las últimas décadas con Tenerife, Isla central, principal, más importante, mayor, más poblada y más bella y variopinta”. Por tanto, tendrÃamos que aprovechar la redacción del nuevo Estatuto para cambiar este despropósito lingüÃstico y reconfigurar asà “el peso y la esencia de cada una [isla] dentro del conjunto del Archipiélago”.
Bien, tratemos de digerir semejante pota informativa. He de confesar que a medida que leÃa, parida tras parida, se me fue poniendo un careto mitad indignación, mitad vergüenza ajena. Y saqué la tÃpica conclusión: Esta gente no cambia. Son unos analfabetos trasnochados. Cuando se quedan sin noticias (o más bien cuando omiten algunas otras) nos largan la basura del pleito insular con cualquier pretexto para ir calentando motores carnavaleros y reproducir ese discurso que tan bien les sienta en las elecciones. Sin embargo, considerándolo mejor creo que este artÃculo puede servirnos como muestra para ejemplificar como saca partido ATI del clásico discurso tinerfeñista que, instalado en nuestra conciencia colectiva, hemos interiorizado. El pleito insular se aviva cuando interesa a la clase polÃtica. Y la prueba es que siempre son ellos (y sus órganos de expresión) los que lo promueven o zanjan a medias. En este caso, el pastel es el nuevo Estatuto de Canarias, cuyos debates (léase piñazos y puñaladas) se avecinan. Para ello, tanto el PP grancanario (ya que ICAN está de capa caÃda… lo que no quiere decir que no esté) como ATI tratarán de convertir sus intereses en los de toda su isla, para contar asà con el apoyo y aprobación popular en sus propuestas sobre un articulado que les beneficie. De esta forma, saldrán fortalecidos electoralmente por su éxito (que nos venderán aprueben lo que aprueben) en las duras negociaciones con los pérfidos de enfrente. Por tanto, el rancio que escribió el editorial sabe perfectamente lo que hace. Su escrito es un toque a las armas. Con este tipo de consignas se activa un mecanismo cultural largamente trabajado e interiorizado la mayorÃa de nosotros.
Por supuesto, el proceso funciona exactamente igual entre la población y los dirigentes grancanarios… Que esos cabrones tienen una pista más, que se llevan el WOMAD para allá, que les conceden tal o cual ayuda, que su universidad tiene esto o aquello, que nuestra isla es más bonita y las papas saben mejor, etc. De ahà que la patética crÃtica sobre el uso de “Gran” termine en una alusión a la pérdida del mercado turÃstico tinerfeño, justo cuando nos empieza a llegar el tufo de una futura crisis en el sector. Apelan al instinto de supervivencia isleño. Si vienen feas, que se hundan los de enfrente y a mi que me dejen como estoy. Lo grave de este asunto es que, aunque nos cueste reconocerlo, su doble nacionalismo les va de maravilla. La gente les sigue votando y alimenta este discurso en Carnavales, en el fútbol y en su vida cotidiana. Le pone picante a estas cosas y te rÃes. Parece natural, algo de toda la vida. Y por eso funciona. Da exactamente igual que los primeros que medran contra toda Canarias sean sus polÃticos y constructores, que invierten su (nuestra) pasta en hoteles en Cabo Verde, o que quieren usar las reservas de la RIC para construir instalaciones turÃsticas en el Norte de Ã?frica cuando deberÃan utilizarla en promover futuros alternativos para nosotros. Eso si que es competencia desleal. Obviamente, de nada de esto habla el citado artÃculo cuando se llena la boca con clamores populares y derechos históricos de Tenerife.
El objetivo de esta historia interminable era, a parte de mofarme de lo lamentables (que no tontos…) que son algunos medios informativos, el de alertar sobre la revitalización del pleito insular que se aproxima con el Estatuto, la reforma electoral, etc. Un primer paso para deslegitimar la falacia del pleito insular podrÃa consistir en rechazar de plano el aluvión de consignas insularistas-nacionalistas que se nos vienen encima y no hacerles el juego. Otra opción radicarÃa en no leer ni escuchar El DÃa (o similares), pasar de este tema y evitar asà enojarse por sus diarreas mentales.
Sin embargo, ¿Qué serÃa de Corrupción Canaria sin esta fascinante publicación y las horas de carcajadas y cachondeo que nos aportan cuando intentan vendernos la moto? Se les ve el plumero señores, y eso q no son canariones… ¿o si?
+ Links de Interés:
- EL DÃ?A propone cambiar el nombre de Gran Canaria.
- El Gobierno endurece su condena al periódico EL DÃA.
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